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Foie-gras, la vergüenza del gourmet. La tortura del embudo

Se trata de un refinado procedimiento, símbolo de la utilización hasta aspectos demenciales de indefensos animales con la sola justificación de complacer la glotonería y el esnobismo de cierta sociedad del bienestar, en parte favorecida por la falta de información y sensibilización que continúa la extensión y demanda de un producto que reduce las pobres aves a la atrofia progresiva de su hígado. ¿Puede el hombre, consciente y consecuente fomentar esta crueldad?

ASOCIACIÓN DEFENSA DERECHOS DEL ANIMAL
Alimerntando a una oca con un embudo
una máquina con un tubo penetra unos 40 centímetros a través de su cuello hasta depositar en el esófago el alimento compuesto de maíz escaldado con aditivos de grasas.
El foie-gras según el diccionario gastronómico Larousse es "una preparación hecha con hígado de oca, o de pato, hipertrofiado por un engordamiento metódico del ave. Este engorde se realiza con maíz y otros productos naturales para lo que se utiliza un tubo o embudo de forma metódica y diaria hasta obtener el resultado de un hígado que puede llegar a pesar dos kilos". Lo que sesgadamente se denomina como "metódico" resulta de escoger, primero un ave de la especie de pato barberí o la oca que, según los expertos es más exquisita.

Las primeras semanas las aves viven relativamente libres y son alimentadas de forma natural. Después son introducidas en espacios muy reducidos: doce patos pueden estar en un recinto entre uno y dos metros cuadrados de superficie. Si dispusieran de más espacio harían más ejercicio, no engordarían lo suficiente y gastarían más energías con el resultado de una menor rentabilidad.

Antiguamente la introducción forzada del alimento se hacía manualmente con el embudo con masajes en el cuello para que el bolo bajase. Hoy en día la tecnología lo preside todo: una máquina con un tubo, mientras con un gancho se le estira el cuello y se le inmoviliza, penetra unos 40 centímetros a través de su cuello hasta depositar en el esófago el alimento compuesto de maíz escaldado con aditivos de grasas, dispensado masivamente a través de un molinillo con una espiral mecánica. Esto ocurre de dos a tres veces por día.

Si intenta regurgitarlo se le impide sujetándole el cuello. Esta dieta deficiente en nutrientes tales como proteínas, celulosa, aminoácidos y vitamina B, hace que el hígado almacene grasas en vez de eliminarlas. El hígado de un pato pesa normalmente unos 120 gramos y presenta un aspecto rojizo, con el sistema "metódico" adquiere un aspecto amarillo grasiento y puede llegar a pesar hasta 2 kilos. Los animales deben sacrificarse en la misma granja ya que no soportarían un traslado al matadero.

Para tener una idea de la monstruosidad del procedimiento hay que imaginar que a una persona se la obligase a ingerir 12,5 kilos diarios de espaguetis, pues éste es el equivalente de lo que se introduce en el esófago del pobre animal.

Los principales países productores de foie-gras son: Francia que es a la vez el gran consumidor con 9.000 toneladas anuales; Israel, Hungría, Luxemburgo y recientemente España. Hay que distinguir entre el foie-gras y el paté, ya que en este último no existe alimentación forzada ni tiene porqué existir crueldad.