Xabier Arzalluz en su época de jesuita. |
Xabier Arzalluz Antia nació el 24 de agosto de 1932 en la localidad guipuzcoana de Azcoitia. De amplia y completa formación académica -es licenciado en Derecho y Filosofía y Letras, además de ser profesor de Ciencias Económicas- Arzalluz cursó estudios en los seminarios jesuitas de Durango y Javier. Más tarde abandonaría la Compañía de Jesús.
Comenzó su andadura política en 1969 con el PNV y encabezó la lista de candidatos de este partido en la provincia donde nació, pero no conseguiría ser elegido diputado del PNV por Gipuzkoa hasta 1977.
En la Cámara Baja formó parte de la Comisión Mixta encargada de reelaborar el proyecto de ley de amnistía y en defensa de los derechos del pueblo vasco reclamando su Estatuto de Autonomía. En abril de 1980 se convierte en el Presidente del Partido Nacionalista Vasco siendo reelegido y permaneciendo en el cargo hasta mayo de 1984, en sustitución de Carlos Garaicoechea, que cesó por incompatibilidad con el Presidente del Gobierno Vasco.
Durante la década de los ochenta fue fortaleciendo su imagen de líder carismático de la comunidad nacionalista, condición tácitamente reconocida incluso por los sectores radicales alejados de la disciplina del PNV. Así lo puso de manifiesto en los debates sobre los contactos con ETA, que mantuvo con el diputado del Grupo Mixto, J.M. Bandrés, en el verano de 1985.
En febrero de 1986 es reelegido como Presidente del PNV. En los ochenta, capitaneó cruzadas tales como que se permitiera el voto en Euskera en el referéndum para la entrada de España en la OTAN, mientras que en 1990 trató de hacer estudiar la posibilidad de aplicar el "pase foral" -una figura del derecho foral vasco abolida en el siglo XIX- a los textos y leyes del Estado que fueran en contra del Estatuto de Gernika.
A pesar de poder ser tachado, en algún punto, de mantener una postura exacerbadamente nacionalista y, haciendo gala de su talante contradictorio, el 30 de abril de 1996 Xabier Arzalluz prestó el respaldo de su partido a José María Aznar, cosa que permitió la investidura del presidente del PP como presidente del Gobierno central. El Partido popular se vio obligado a pactar con los partidos nacionalistas -tras haber criticado duramente al PSOE que durante años también se vio forzado a mantener negociaciones con los líderes de los partidos de la periferia- al no cumplirse sus expectativas de un triunfo electoral basado en una mayoría absoluta. Finalmente, en Madrid se cerraría el pacto para apoyar a Aznar en su investidura.
Defensor de la causa independentista -según las coordenadas geográficas en las que se encuentre, Euskadi o Madrid, expuesta con mayor o menor vehemencia- participó en Barcelona en el primer encuentro celebrado por los principales partidos nacionalistas del Estado Español (PNV, CiU y BNG) que culminó con la declaración de Barcelona. En el mencionado documento se solicitó un mayor reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado.