|
|
DOSSIER DE PRENSA / EL MILAGRO DE CANDEAL Bebo Valdés fue el que comenzó en los años 40 a buscar nuevas formas para el mambo junto a Cachao. El alma de Tropicana que grabó la primera descarga en la isla en 1952 por encargo de Norman Granz. El que acogió como vocalista de su banda a Beny Moré. El creador de la batanga. Posteriormente, en 1960 se exilió a Suecia, y su vida dio un giro de 180 grados: Su primer contrato le llevaría por seis meses a tocar en un club del Circulo Polar Ártico. Continúo viviendo de la música, aunque no de su música. Bebo se sumió en el anonimato y también fundó una familia. Hace diez años, Paquito d’Rivera le pidió a Bebo su colaboración como compositor, arreglista, y finalmente como pianista, para un disco que acabaría siendo el redescubrimiento de Bebo Valdés: Bebo Rides Again. Ante la urgencia de la propuesta, Bebo lo compuso en tres días: 72 horas, sin dormir. Y por fin, en el 2000, Bebo Valdés fue devuelto a la actualidad de la mano de Fernando Trueba en su película Calle 54, con quien a la semana de terminar ese rodaje graba en Nueva York un viejo proyecto de Nat Chediak: Bebo en pequeño formato, un disco casi minimalista de clásicos cubanos junto a Cachao y Patato y con Paquito D’Rivera de invitado. Fue El Arte del Sabor, que consiguió dos Premios Grammy. A sus 85 años, Bebo Valdés es ya reconocido como una de las grandes figuras vivas de la música internacional. Su disco Lágrimas negras (la siguiente aventura con Trueba), junto a Diego el Cigala, ha situado de nuevo al pianista cubano en plena actualidad y su enorme impulso vital le permite multiplicarse en otros proyectos. El disco Beautiful music junto al violinista uruguayo Federico Britos, la película El milagro de Candeal, dirigida por Fernando Trueba, junto a Carlinhos Brown, su álbum Bebo de Cuba, un proyecto de enorme complejidad porque resume su vida musical y refleja la historia de la mejor música cubana. Bebo de Cuba es un disco pensado, trabajado e imaginado durante mucho tiempo por Bebo Valdés y que consta de dos grandes composiciones: Suite cubana y El solar de Bebo. En la primera, Bebo Valdés se encarga de la composición, arreglos y dirección musical de una obra para 21 músicos. El solar de Bebo está compuesta, arreglada y dirigida para 11 músicos. Fernando Trueba y Nat Chediak, productores de Bebo de Cuba, lo tuvieron claro desde el principio: "Grabar a Bebo es un privilegio que conlleva una responsabilidad: rodearlo de los mejores músicos del planeta. Razón por la cual viajamos a New York, donde viven los mismos", afirma Chediak. Y es que escuchar el disco y saber quien toca, apabulla. Encabezados por el saxo de Paquito D’Rivera, ahí están músicos educados con Mongo Santamaría, Chico O’Farrill, Gerry Mulligan, Ray Barreto, Fania All Stars, Willie Colón, Dizzy Guillespie, Tito Puente... Están todos los grandes nombres de la música latina. Y, entre todos, componiendo, arreglando y dirigiendo, está el gran patriarca de la música cubana: Bebo Valdés. Caballón, como le llaman los amigos por su estatura. El resto, ya es sabido. El álbum Lágrimas negras es un éxito en España, se publica en todo el mundo y gana un Grammy Latino. Bebo de Cuba, el proyecto querido de Bebo Valdés, resume vida, recuerdos, experiencias y conocimientos. Y ahora "El Milagro de Candeal", la película de Fernando Trueba que cuenta, entre otras muchas cosas, la historia del viaje de Bebo Valdés a Salvador de Bahía (Brasil) para reencontrarse con sus orígenes africanos.
|
![]()
|
| © MUJERACTUAL.COM Copyright Área Internet S.L.U. | Redacción | Publicidad |