Enrique Martín Morales nació en la Nochebuena de 1971, en San Juan, capital de Puerto Rico. Nació en medio de una fiesta y dentro de una familia numerosa. Desde pequeño le fascinaba el mundo de la actuación, tanto que su madre le consiguió un trabajo como modelo infantil.
Además, participaba en el grupo de teatro y en el coro de su colegio, donde tuvo el suficiente carisma para destacar entre los demás. A corta edad se le puede considerar un ser afortunado, ya que las oportunidades en el medio artístico le fueron presentadas una tras otra.
Con tan sólo varios meses de vida, ganó un concurso de bebés. Desde que era bien pequeño, las cámaras le han sido irresistibles para Ricky Martin. La televisión y el periódico fueron los primeros medios en descubrir el fenómeno artístico que cautiva todos los sentidos de su público.
Sin embargo, fue a los trece años cuando Ricky Martin conoció por primera vez la fama, al formar parte del grupo Menudo. Este quinteto, de origen puertorriqueño, marcó en su época una imborrable huella en lo que a música juvenil se refiere. Su estancia en esta agrupación duró cinco años, desde 1984 hasta 1989, y le proporcionó una gran experiencia, pues tomó las bases para formar y cimentar lo que más adelante sería su carrera como solista.
Carrera hacia el éxito
Al salir de Menudo, en 1989, se trasladó a Nueva York para empezar de cero, e ingresó en un estudio de modelos para pagarse sus clases de teatro y canto. En Estados Unidos se sentía, a veces, demasiado solo, pero tenía un objetivo, y sabía que tenía que luchar para conseguirlo.
Después de esta etapa de aprendizaje, y mucho más maduro y preparado, decidió irse a vivir a México, donde le llamaron para actuar en la obra de teatro "Las Zapatillas Rojas", a mediados de septiembre de 1990. En esta obra el éxito fue enorme, y pronto le ofrecieron un papel protagonista en "Mi Mamá ama el Rock", con la participación de Angélica Vale y Angélica María. Este hecho constituyó algo muy importante en su carrera, ya que le hizo ganar el premio de la prestigiosa revista "Eres" al mejor actor secundario, suponiendo el disparo de salida en la carrera hacia el éxito.