Suscríbete gratis al boletín de Mujeractual

Las múltiples luchas de las mujeres palestinas

¿Qué quiere decir ser mujer en Palestina? Probablemente lo mismo que en otros muchos lugares, pero, sin duda, con unas connotaciones diferentes, contradictorias e intrínsecamente ligadas con la específica condición histórica de su pueblo y su género.

MICHELA ALBARELLO / TREBALLADORA
Mujer palestinaEl principal problema que actualmente, y desde hace más de 50 años afecta a las mujeres palestinas es el de la supervivencia y de la lucha cotidiana contra la ocupación militar sionista, las guerras y la violencia que el estado de Israel ejerce por todos los medios.

Más allá de la satisfacción de las necesidades más urgentes generadas por esta situación de conflicto permanente, entre las mujeres palestinas aparece el dilema entre la voluntad de priorizar la lucha por la defensa de sus propios derechos y la exigencia de la supeditación de la necesidad (que también es su voluntad, en este caso) de luchar prioritariamente como pertenecientes al pueblo palestino en su lucha por la liberación nacional, dejando en un segundo plano el planteamiento de género.

La integración y la participación activa en la lucha contra la ocupación sionista es un tema completamente asumido por parte de las mujeres. Pero también es cierto que no quieren tener que escoger entre esto y la implicación personal, en todos los ámbitos, por la mejora de sus condiciones dentro de la propia sociedad. La lucha nacional, por otra parte, ha ofrecido la ocasión a las mujeres de asumir funciones y decisiones normalmente masculinas, aunque este pequeño cambio en el rol asignado a los hombres y a las mujeres no ha llevado a una transformación formal y reconocida de la tradicional y aceptada separación de éstos dentro del ámbito doméstico, de educación y del mundo del trabajo. Situación, esta, muy alejada de la visión que ofrecen los medios de comunicación, que sólo enseñan imágenes de mujeres llorando por sus familiares y desesperadas por las pérdidas y los duelos.

La igualdad de los hombres y las mujeres respecto al disfrute de los derechos sólo es defendida sobre el papel por la Autoridad Palestina, que no obstante su carácter laico y sus posiciones políticas muy progresistas, hace concesiones a los grupos islamistas más radicales en cuestiones de "moral" e intervención social más directa (educación, sanidad, etc.). Eso está pasando sobretodo en la zona de Gaza, donde las condiciones de la población son más difíciles y los niveles de pobreza, por el cierre de los territorios ocupados, es más alto. Los movimientos feministas palestinos están trabajando en la definición y propuesta de redacción del estatuto personal, exigiendo garantías de igualdad en condiciones a través del código civil, todavía inexistente, o a través de una interpretación más abierta de la xaria (la ley islámica).

Además, no se puede olvidar el protagonismo esencial asumido por las mujeres en la construcción del proceso de paz en Palestina. Una de las organizaciones pacifistas más importantes de esta escena-riesgo es la llamada "Mujeres de negro". Este movimiento se manifiesta públicamente cada vez que se produce un acto violento en cualquiera de las dos partes en conflicto y en que conviven mujeres palestinas e israelitas que arriesgan sus vidas cada día luchando y pidiendo una paz con justicia. Justicia que prevé, según las mismas palabras de una mujer israelita (el mensaje tiene más valor si se tiene en cuenta el mensajero), que "no puede haber paz aquí mientras la población palestina no tenga autodeterminación de su territorio, es la única paz justa y la única manera de obtener la paz."