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Salma Hayek, la nueva diva latina

Dicen de ella que es una mujer lista, muy lista. Y también con mucho carácter. Estos y otros atributos fueron los que sin duda dejaron a Tarantino anonadado en "Abierto hasta el amanecer", película dirigida por Robert Rodriguez y que significó su salto a la fama. Desde entonces, esta mexicana de 32 años no ha dejado de trabajar e incluso se permite pequeños placeres como el de dejar Hollywood durante unas semanas para venir a rodar una película en España junto a Carmelo Gómez. Así es ella, genio y figura.

TONI RUIZ / MUJERACTUAL
Salma HayekParece un tópico, pero en su caso se cumple con creces. De hecho, quién le iba a decir a esta chica de ojos grandes y cuerpo menudo que iba a pasar de vivir en Coatzacaoalcos (Veracruz), a convertirse en una de las actrices latinas mejor pagadas y más solicitadas de Hollywood. Sin duda, la perseverancia juega un factor muy importante en su vida que es la que le llevó a la postre a declararse en huelga de hambre cuando tenía tan solo 12 años, para que sus padres la mandaran a estudiar a los Estados Unidos.

Su padre de origen libanés con negocios en el mundo del petróleo, y su madre, cantante de ópera, accedieron por fin a los deseos de su hija con el convencimiento de que pronto se acabaría diluyendo esa obsesión. Pero pronto comprenderían que esta actriz de cuerpo pequeño y ojos grandes, no iba a tirar la toalla tan fácilmente. Cuando acabó sus estudios de Relaciones Internacionales en Estados Unidos, volvió a México para iniciar su carrera profesional como actriz. Allí participó en un culebrón, Teresa, que abandonaría a los 22 años para irse a Hollywood. Todavía no era una actriz consagrada, pero atrás dejaba toda una vida llena de comodidades, con dos casas, chófer propio y criada. Y todo eso por un sueño, el de hacer lo que realmente le gustaba. Así hasta ahora que ha cumplido ya sus seis años trabajando en la Meca del cine.

La danza le abre las puertas
A partir de ahí, las películas de éxito se sucederían, pero, como a todos nos pasa, ella también se encontró sus propias piedras en el camino. Y para la actriz latina más sexy del momento no podía ser menos. Después de rodar "Desperado" a las órdenes de Robert Rodríguez se le va acabando el dinero y con él se le escapa el sueño de triunfar en Hollywood. Llama a las puertas de los productores pero no se le abren con facilidad, al tiempo que va rechazando las sucesivas ofertas que le llegan de México. Necesita dinero y en cambio, persiste en su idea de quedarse en Estados Unidos. Otra vez la perseverancia...

Por fin consigue pasar esa mala racha y rueda películas como "Abierto hasta el amanecer" que le supone la fama a nivel mundial y el no tener que esperar ansiosamente al lado del teléfono para que te ofrezcan un papel en una película. Después de ese sensual baile con una serpiente colgada de su cuello, nada volvería a ser lo mismo y pronto vendrían otros éxitos como "The Faculty", "Dogma", o "Wild, wild west" junto a Will Smith.

Salma en España
Pero una vez situada en el complicado olimpo de las estrellas, Salma decide descubrir nuevos mundos y nuevas experiencias. Quizá porque sea claustrofóbica y necesita tener siempre una ventana cerca (no en vano su productora se llama Ventana Rosa), o bien porque el papel de ser estrella necesita ciertos respiros, la cuestión es que ella no dice que no a la oportunidad de trabajar en otros países por mucho menos dinero. Este es el caso de la película que se ha estrenado recientemente en España, "La gran vida" trabajando con su admirado, Carmelo Gómez, uno de los actores españoles más cotizados.

Así es como hemos podido tener a la diva latina entre nosotros, rodando 35 días sin parar para rodar todas las escenas en que aparece y descansando en una roulotte mucho más pequeña que las que le ponen en California. Así es ella. Los que han trabajado con ella durante estas semanas aseguran que es una mujer con mucho carácter. Cuando te clava su intensa mirada sabes que algo no funciona. Y es que una de sus obsesiones es el poder controlarlo todo. Pero no deja de ser algo normal en una persona que invierte su dinero en producciones propias como "El coronel no tiene quien le escriba" o que anda ahora buscando un director para rodar la historia de la genial pintora mexicana, Frida Khalo. Proyecto que dicho sea de paso, le enfrenta a Jennifer López que también se había interesado por interpretar la historia de ese personaje.

Para Hayek no hay nada imposible. Si tiene que esperar para poner en marcha ese proyecto, esperará. Y es que ella es ante todo una mujer de carácter. Carácter que le sirve para afirmar sin rodeos que la mayoría de los desnudos que se ven en el cine son gratuitos. Carácter como para que la tachen de remilgada por negarse a rodar escenas de desnudo y al mismo tiempo, ser considerada como la sex-symbol latina por excelencia. Y carácter como para enseñarnos a todos los españoles a través de la televisión, cómo se prepara un buen tequila en México: lamiendo el cuello del venezolano Boris Izaguirre. Y es que en cuestión de carácter, como puede comprobarse, anda sobrada.