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Drew Barrymore

Nacer en Hollywood con el apellido Barrymore acarreaba muchas expectativas en 1975. Nieta del famoso actor John Barrymore y ahijada del no menos conocido Steven Spielberg, Drew nació bajo el signo de la controversia. No había cumplido un año cuando apareció en un anuncio de televisión, y fue su tercera película, E.T. el Extraterrestre, la que le lanzó definitivamente a la fama con sólo 7 años. Por eso dicen que el éxito hace daño a los niños; Drew comenzó a beber sin control e hizo de la heroína su mayor adicción. Durante muchos años vivió en ese infierno pero, después de una larga recuperación, Drew Barrymore ha vuelto a la vida. Hasta ahora ha trabajado en más de treinta películas y su historia se sigue escribiendo.

NEREA RODRÍGUEZ / UNO CONTENIDOS
Drew Barrymore
Drew Blyth Barrymore nació en Culver City, Estados Unidos, el 22 de febrero de 1975. Es actualmente una de las grandes estrellas de Hollywood. Goza de un gran carisma y una sólida filmografía a sus espaldas. Sus seguidores son legión en todo el mundo. Admiradoras y competidoras le imitan y su nombre es, hoy en día, garantía de éxito para los productores.

Todo eso no sería nada fuera de lo normal dentro del mundo cinematográfico si no fuese porque estamos hablando de una chica de tan joven. Pero, a pesar de su corta edad, pocas personas han vivido tan intensamente como lo ha hecho la joven Drew, durante su adolescencia, y seguro que nadie ha publicado una biografía tan densa -Little Girl Lost- antes de cumplir los 20 años.

Drew pertenece a una gran familia de actores. Su padre, John -también actor- es hijo nada menos que del famoso John Barrymore, uno de los actores más prestigiosos del Hollywood de los años 30. Aunque, tanto John como sus hermanos Lionel y Ethel siempre fueron actores de teatro principalmente, eso no impidió que protagonizaran memorables películas en la meca del séptimo arte. Lionel y Ethel consiguieron un Oscar cada uno, pero John fue sin duda el actor más famoso de los tres, protagonizando títulos como Don Juan (1926), Gran Hotel (1932) o Rasputín y la Zarina (1932), en la que compartió cartel con sus dos hermanos. Por películas como éstas, los Barrymore son conocidos como "la Familia Real de Hollywood".

La carrera de la pequeña Drew comenzó con un anuncio comercial en televisión cuando todavía era un bebé, y con dos años ya participó en su primer telefilme. Pero no fue hasta 1980, con sólo cinco años de edad a sus pequeñas espaldas, cuando realizó su debut en la gran pantalla. En aquel film, la niña Drew interpretaba a la hija de William Hurt en un Viaje Alucinante al Fondo de la Mente, una producción de ciencia-ficción dirigida por Ken Russell. Esta película le serviría de plataforma para el papel que le llevaría definitivamente a la fama. Con sólo 7 años, Drew Barrymore era dirigida por el gran Steven Spielberg en E.T. el Extraterreste. Durante el rodaje de aquella legendaria película, Drew despertó los instintos paternales de Spielberg, en lo que representó el inicio de la gran amistad que ambos mantienen actualmente, no en vano Steven Spielberg es el padrino de la joven actriz.

El gran éxito de E.T. propició la asociación de Drew con el cine fantástico y posteriormente participaría en los rodajes de películas como Los Ojos del Gato y Ojos de Fuego, basadas en novelas del prolífico Stephen King. Pero con el éxito, pronto llegaron los problemas para aquella niña buena de E.T. El peso de la fama, el alcoholismo de su padre -al que Drew recogió prácticamente de la calle en 1996-, y el difícil carácter de su madre, a la que Drew ni siquiera habla hoy en día, eran demasiado para una niña como ella.

A los 12 años, la joven Drew ya había perdido su virginidad y se relacionaba con hombres mucho mayores que ella. La situación fue empeorando y Drew fue cayendo primero en el tabaco y después en el alcohol, acabando por hacerse adicta a la cocaína. Tras un par de largometrajes más y algún telefilme, la situación llegó a ser insostenible.

Drew acabó por unirse, sin solución, a ese grupo de niños que triunfaron pronto y, sobre todo, demasiado temprano. Pero a diferencia de otros y para su propia salvaguarda, ella se daba cuenta de que estaba autodestruyéndose poco a poco e intentó evitarlo, en una apuesta por su propia vida. Drew Barrymore ingresó en un hospital de rehabilitación, donde pasó seis meses. Entre la caída definitiva y la milagrosa resurrección pasaron tres años sin que se estrenara ninguna película de la joven actriz. 1992 sería el año de su explosivo regreso a la gran pantalla. Desde entonces, largometrajes, telefilmes y su participación en series de televisión avalan la recuperación para el cine y para la vida de Drew Barrymore.

Siempre Drew
Actualmente Drew Barrymore está divorciada y vive en Los Ángeles. Sus debilidades son las margaritas y las mariposas, y se confiesa adicta a los macarrones con queso. Su actriz favorita es Jennifer Jason Leight y sus grupos musicales preferidos son los Beatles, Beck y Hole. Drew siempre ha reconocido sus tendencias lésbicas, "cuando era joven estuve con muchas chicas, me encantaba. Ahora hace tiempo que no he estado con una. Pero si estás más por los chicos, aunque tengas amor y admiración por las mujeres, no se puede estar sentimentalmente sólo con una. No es suficiente".

Drew luce varios tatuajes en su cuerpo. Uno en su tobillo, otro en el pie, dos bajo el vientre y otros dos en la parte baja de su espalda. "Mis tatuajes son reflejos de las diferentes épocas de mi vida. Empecé a tatuarme simplemente porque quería un tatuaje. Y me sentó muy bien y es muy sensual".