Cameron Díaz

|
Algunos podrían considerarla una modelo más reciclada como actriz, aunque en su caso ese salto al cine llegó casi sin quererlo. Cameron Díaz no había tenido contacto alguno con la interpretación cuando debutó en la gran pantalla con "La máscara". Y menudo debut... Su belleza inusual y su simpatía a raudales pusieron su nombre en boca de todos, y más cuando demostró que era capaz de arrancar carcajadas a cualquiera con su trabajo en "Algo pasa con Mary". Actriz de innegable vis cómica, es una de las estrellas más sexys de Hollywood y, desde hace poco, también una de las mejor pagadas. |
REDACCIÓN / UNO CONTENIDOS
Cameron Díaz debe su exótica belleza a la mezcla racial de sus padres: él cubano, ella anglo-germana. Nació en San Diego (California) el 30 de agosto de 1972, aunque su familia se trasladó a Los Ángeles y allí fue donde aquella niña "aventurera, independiente y dura", según sus propia palabras, vivió una adolescencia plagada de grandes conciertos de rock y fiestas privadas de Hollywood. En una de aquellas fiestas Cameron fue descubierta por un fotógrafo, que se ofreció a conseguirle trabajo como modelo. Una semana después firmaba un contrato con la prestigiosa agencia de modelos Elite. Con 16 años, Díaz dejó su casa y se pasó los cinco años siguientes ejerciendo como modelo en Japón, Australia, México, París, Marruecos. "Me encantaba aquello, porque me permitía viajar, conocer gente interesante y ganar mucho dinero", afirma la joven. Después, volvió a Los Ángeles.
Lo de Cameron con el cine fue llegar y besar el santo. Ni siquiera se había planteado la posibilidad de ser actriz cuando su agencia la envió al casting de una película. Y no precisamente para optar a un papel menor, sino para interpretar a uno de los personajes principales. La modelo cautivó al equipo del film, y aunque no tenía experiencia previa se llevó el trabajo. "La máscara" (1994) -esa era la película- sorprendió a todos con su éxito. Lanzó a la fama a Jim Carrey y despertó el interés general por aquella guapa y simpática debutante. A raíz de aquello, Díaz le cogió gusto al cine y se apuntó a clases de interpretación. En los años siguientes recibió varias ofertas para trabajar en televisión y en grandes producciones para la gran pantalla, pero dijo que no a todas ellas. Prefirió participar en films independientes de bajo presupuesto porque le aportaban nuevos retos y papeles más interesantes.
Con "La boda de mi mejor amigo" (1997) la actriz californiana se metió al público en el bolsillo. La protagonista de aquella comedia romántica era Julia Roberts, pero Cameron brilló con tanta luz en algunas escenas que logró eclipsar a su compañera de reparto. La crítica resaltó sus grandes dotes cómicas, que quedaron confirmadas un año después en "Algo pasa con Mary", la disparatada comedia de los hermanos Farrelly que tantos éxitos cosechó y en el que la rubia era objeto de deseo de Ben Stiller y Matt Dillon. Tanto en esta película, que convirtió a Cameron en una auténtica estrella, como en otras comedias posteriores -la oscura "Very bad things" (1998) o la surrealista "Cómo ser John Malkovich"-, la actriz debió enfrentarse a secuencias de lo más absurdas. Pero no se avergüenza de ello: "mientras esté dispuesta a reírme de mí misma, seré capaz de escenificar lo que sea para hacer reír a la gente".
Cameron acaba de convertirse en la segunda actriz en unirse al club de los 20 millones de dólares (la primera fue Julia Roberts) tras firmar la secuela de "Los Ángeles de Charlie". También le espera el estreno de "Gangs of New York", el nuevo film sobre la mafia de Martin Scorsese. Son proyectos de lo más dispares, que Cameron no dudó en aceptar: "uno no suele arrepentirse de las cosas que hace, sino de las que no hace. Así que yo aprovecho la oportunidad".
|
 |

| Recomendamos |

|
| Imágenes |

 Cameron Díaz
|

|