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El 25 por ciento

"Los hombres gobiernan por la autoridad que les confieren los títulos, pero sus mujeres y hermanas gobiernan por la fuerza de la personalidad y el conocimiento de la naturaleza humana" (Margaret Mead, "Adolescencia, sexo y cultura en Samoa")

ANA ROJAS / LA GACETA RURAL
El 25 por cientoPues no hay mucha diferencia aquí con Samoa. La mujer ha estado siempre condenada a actuar en la sombra, siempre se ha elogiado su "virtud" de discreción que naturalmente significaba no hacer sombra al hombre en ningún caso, suplir sus carencias culturales y profesionales con mayor agudeza e ingenio, mayor tesón y superior fuerza de espíritu...

Los movimientos reivindicativos comenzados en la mitad del siglo XIX fueron fundamentalmente laborales, ahora, al borde del siglo XXI, aunque estas reivindicaciones están lejos de haber alcanzado su punto justo de igualdad tienen otros matices y las mujeres que las defienden otras actitudes.

De luchar contra la esclavitud laboral y el abuso de poder masculino, se ha pasado a defender igualdad de acceso en puestos de alto nivel y responsabilidad. La mujer no se conforma con un puesto de trabajo remunerado en igualdad de condiciones con el hombre, quiere parte en la tarta dirigente de todas las esferas sociales, económicas y políticas.

Pero eso no se puede sustentar exclusivamente en un argumento feminista. Eso tiene que sustentarse en el nivel de capacidad y valía del individuo. ¿Porqué un 25% de cuota obligada en las listas electorales y ejecutivas de los partidos?. Me parece ridículo, un gesto para que parezca que se acaba con el "apartheid". ¿Y si para cubrir ese porcentaje hay que meter un montón de tontas incompetentes? ¿Y si por el contrario hay más mujeres válidas que ese cuarto de porcentaje? ¿Tenemos que soportar un 75% obligado de inútiles?

A mi me parece que ante la capacidad de trabajo y la inteligencia no hay realmente discriminación. Por eso me dan tanto miedo las fundamentalistas femeninas como los machistas conversos, porque pueden las primeras caer en crear delimitaciones que hagan justo el efecto contrario al perseguido y los otros por hacer una defensa encendida de los "ghetos feministas".

Tengo una enorme admiración por la labor que hacen las Asociaciones de Mujeres Rurales, porque están haciendo lo exactamente necesario: preparar y profesionalizar a sus afiliadas. Sin cuotas ni argumentos por razones de sexo. Simplemente trabajando para enriquecerlas personal y profesionalmente. Luego, la que valga, valdrá.

Sinceramente, ¿alguien cree que puede atreverse a discriminar por razón de sexo a una Madelaine Albright, a una Loyola de Palacio?