La mujer se siente discriminada dentro de la profesión médica, según los datos extraídos de una encuesta (Mayo 2002) realizada por la página web para profesionales Fonendo.com. Los responsables de esta web han realizado un sondeo entre doctoras españolas, que ha sido contestada por más de 500 profesionales. Estos son algunos de los resultados obtenidos (sobre 4 posibilidades: Si, varias veces; Si, alguna vez; No, pero si en otra compañera; No, nunca):
- Discriminación a la hora de conseguir trabajo
Si (varias veces o alguna vez): 51%
- Discriminación en el trato con los compañeros
Si (varias veces o alguna vez): 46%
- Discriminación en el trato con los pacientes
Si (varias veces o alguna vez): 55%
- Discriminación en el acceso a la formación
Si (varias veces o alguna vez): 35%
- Discriminación en el acceso a una promoción
Si (varias veces o alguna vez): 34%
- Discriminación al no respetar igual mis decisiones
Si (varias veces o alguna vez): 52%
Un problema cada vez más estudiado
En febrero de 2000, unos investigadores de la clínica Mayo dirigidos por Roger publicaban en la revista médica JAMA (Journal of American Medical Association) un artículo en el que se pone de manifiesto que cuando llega una paciente al servicio de urgencias de un hospital a causa de un dolor torácico es menos probable que se le realicen las pruebas diagnósticas habituales para descartar una enfermedad cardiaca que si se trata de un varón. Éste y otros trabajos posteriores vienen resaltando la creciente sensibilidad por la existencia de discriminación sexual en la Medicina, y se ha atribuido al mayor número de mujeres en la profesión.
Otros autores, han publicado artículos en la misma línea. Limacher publicó un estudio en 1998 en el que encuestó a 964 cardiólogas, miembros de la sociedad de Cardiología americana. Sus resultados fueron que dichas profesionales declaraban menor satisfacción (88% frente al 92%) y desarrollo profesional que sus homólogos masculinos, sobre todo en el entorno académico. La mayoría de las encuestadas (71%) declaraban haber sufrido discriminación. También declaraban más limitaciones debidas a la vida familiar. El autor afirmaba en este trabajo que, aunque prácticamente el 50% de los estudiantes de Medicina son mujeres, tan sólo el 5% de los cardiólogos en USA son mujeres (y el 10% de los médicos en formación).
Igualmente, Arlow también realizó otra encuesta entre 176 gastroenterólogas en formación. Las mujeres eran más propensas a elegir programas en función de factores familiares, frente a sus homólogos masculinos, y un 20% de ellas se veían obligadas a alterar sus planes de maternidad por exigencias del programa (frente a un 7% de varones). Otro autor, Zúber, publicó recientemente otro artículo, en el que también revela que tan sólo el 1,8% de los miembros de los comités revisores de las revistas médicas alemanas y el 4,3% de los autores de libros médicos en dicho país son mujeres. El autor habla de una "desaparición" de la mujer desde que sale de la Universidad hasta los niveles superiores de la profesión.
Finalmente, Carr realizó una encuesta que fue contestada por 3.332 médicos. El 47% de las profesionales jóvenes y el 70% de las mayores, declararon haber sufrido discriminación, independientemente del tipo de institución donde trabajaran. También afirmaban haber tenido más problemas para promocionar por ser mujeres (72% frente al 47%).