En las próximas líneas intentaremos ofrecer algunas claves que puedan ser de utilidad a nuestras lectoras.
Anuncio publicitario
Iremos al grano. Un currículum no es más que la herramienta publicitaria del que aspira a obtener un empleo. Se dirige a un público muy amplio y su finalidad no es otra que la de obtener una entrevista personal y no la de lograr a la primera de cambio un contrato de trabajo. Es difícil preparar un currículum, de hecho hay infinitas maneras de prepararlo, pero en cualquier caso debe responder a tres preguntas: ¿Quién es el aspirante?, ¿Qué clase de puesto busca?. Y por último, ¿Qué califica al aspirante para ese puesto?. Insistimos en el hecho de que el currículum es un anuncio publicitario de nosotros mismos y que ha de estar preparado para ser leído de una ojeada ya que nuestros empleadores no disponen de tiempo y sólo le prestarán atención en la medida en que puedan solventar una necesidad de la empresa. De ahí que deberemos eliminar toda información que no esté relacionada de alguna manera con nuestras calificaciones para el empleo.
Queda claro que el currículum debe estar totalmente orientado hacia el puesto buscado. El problema se nos plantea cuando estamos interesados en diferentes tipos de trabajo, que en ocasiones, no tienen nada en común. Desgraciadamente, hay una única solución y no la más fácil. En estas situaciones es preciso redactar un currículum vitae por cada empleo. Sin duda alguna esto requiere tiempo y esfuerzo, pero hay que pensar en esos competidores que centrarán sus esfuerzos en ese puesto de trabajo. Nuestra oferta debe estar a su altura si realmente ese empleo nos interesa.
Ideas falsas
Circulan una serie de ideas falsas que giran entorno a la tarea de confeccionar nuestro currículum. Una de ellas ya la he expuesto más arriba, cuando hablaba de que ha de estar pensado para echarle una rápida ojeada. Esto supone que la información que contenga debe ser fácilmente accesible y estar bien estructurada. Hay quien piensa también que nuestro currículum debe responder a todas las preguntas que se pueda plantear un empleador. Grave error. Debemos presentar nuestras aptitudes para el puesto de trabajo de manera tan convincente como para que el empresario desee conocer más y nos conceda una entrevista con el fin no sólo de verificar esa información, sino también con la intención de conocernos mejor.