¿Cómo rendir más en los estudios?
Las repercusiones que pueden tener los exámenes son muchas, desde estrés hasta insomnio pasando por ansiedad y jaquecas. Hay una serie de consejos que pueden contribuir a que las horas que dediques a estudiar rindan más:
Postura correcta, estudia en una silla con respaldo recto con los pies ligeramente elevados (utiliza una pequeña tabla).
Estudiar en una mesa, si estudias en plan cómodo (en el sofá o en la cama) no tardarás en quedarte dormido.
En silencio, estudia en una habitación sin ruido y bien ventilada para aumentar tu nivel de concentración, porque estudiar necesita mucha atención (de nada sirve estar doce horas delante del libro si realmente solo aprovechas dos).
Dormir, estudiar sin dormir no contribuye a asimilar los conceptos claramente. Es conveniente dormir entre siete y nueve horas diarias. Mantenerse despierto a base de café solo genera ansiedad y dificulta la asimilación de conceptos.
En cuanto al mejor momento para estudiar, a pesar de que hay expertos que consideran que es por la mañana porque el cuerpo está más descansado y los conocimientos se asimilan mejor, es cierto que algunas personas prefieren estudiar por la noche porque se concentran mejor. Ahora bien, si estudiar por la noche significa quitarte horas de sueño no es aconsejable que lo hagas.
Alimentación sana, ya sé que es un tópico decir que durante esta época te has de alimentar correctamente, pero aunque no lo notes, llevar una alimentación equilibrada te aportará vitaminas que contribuirán a una mejor concentración. Por ejemplo, una falta de hierro puede provocar cansancio, agotamiento y apatía lo que repercutirá de forma directa en tu capacidad de concentración y estudio. La cantidad de comida debe disminuir a medida que avanza el día (desayuno abundante y cena ligera) porque las comidas copiosas producen sueño.
Date un respiro
Darte un respiro, el estar en época de exámenes no quiere decir que todo tu tiempo lo dediques a estudiar. Dedica también tiempo a otras actividades para que tu capacidad de atención no disminuya, puesto que la fatiga disminuye el rendimiento (el deporte alivia la tensión).
Mentalidad positiva, no te has de agobiar pensando en los exámenes porque el estrés y los nervios son enemigos de la concentración
No estudies el temario de golpe, divídelo en esquemas. Intenta comprender en vez de memorizar y estudia con lápiz y papel subrayando y haciendo resúmenes o esquemas. Estas técnicas facilitan la memorización porque destacan lo más relevante del texto.
Estudiar con tiempo. Aunque este consejo es un poco difícil de llevar a cabo si lo sigues será muy útil para no encontrarte sin tiempo para prepararte los exámenes, éstos se han de empezar a preparar a principio de curso porque así se evitarán las prisas, nervios y la falta de tiempo que conlleva dejarlo todo para última hora. Ya sabes, no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Un último consejo a la hora de realizar el examen: has de leer bien su enunciado para entender lo que se pide. Sé conciso y céntrate en lo que se pregunta (no te andes por las ramas) y cuida su presentación. Y recuerda: superar los "temidos" exámenes depende de cuánto estudies, de cómo lo hagas y de que aprendas a cuidarte.