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Actitudes de trabajo correctas
Si no estás escribiendo, descansa los brazos y las muñecas en un apoyabrazos, en lugar de en el borde del escritorio. Si usas apoyabrazos, intenta descansar sólo mientras no escribas. Otra opción es desplazar el teclado hasta el borde del escritorio, de manera que no puedas apoyarte en el mismo. Consigue un apoyo para la parte inferior de la espalda.
Realizando tareas diferentes harás que el cuerpo se recupere sin perder productividad. Ve alternando las diferentes tareas que tengas que realizar y evitarás periodos largos realizando el mismo trabajo.
Sigue los siguientes consejos:
- Ajusta la altura del respaldo de la silla, de manera que haya contacto entre está y la parte más curvada de la espalda.
- Si la silla dispone de apoyabrazos, ajusta la altura de éstos, de manera que no sea necesario inclinarse o alzarse al usarlos.
- Usa alternativamente los diferentes dispositivos, como el mouse (ratón) y el teclado. Es una manera de descansar de ambos.
- Presiona suavemente las teclas del teclado y los botones del ratón.
- Mantén el ratón cerca del teclado para reducir el movimiento del hombro.
- Si usas con más frecuencia el ratón que el teclado, colócalo frente a ti, con el teclado ligeramente a un lado.
- Si necesitas elevar la silla para obtener una posición recta de las muñecas, usa un apoyo para los pies.
- Coloca el monitor a una distancia de 45 a 80 centímetros de los ojos.
- Usa un atril o dispositivo similar para colocar papeles, libros o impresiones.
- Deja caer relajadamente los brazos a los lados para evitar contracciones.
Ejercicios
El uso de un monitor, al igual que otros elementos de trabajo cercanos, exigen un gran esfuerzo a nuestros ojos. Por ello es importante realizar descansos breves (de 30 segundos a 2 minutos) pero frecuentes durante el trabajo. Estas pausas permiten que los ojos se recuperen de la fatiga.
Durante estas pausas, puedes realizar alguno de los siguientes ejercicios, que servirán para refrescarte un poco.
- Para refrescar los ojos
- Bostezar y parpadear te ayudará a mantener los ojos lubricados.
- Cambiar el foco de los ojos resulta aconsejable para relajar los músculos oculares. Para ello, mira un objeto cercano y a continuación otro más lejano, vuelve por último a mirar un objeto cercano.
- Usa también las palmas de las manos para aliviar la fatiga ocular. Para ello, cúbrete los ojos con la palma de las manos y respira profundamente.
- Realiza estos ejercicios durante las pausas
- Respira profundamente para relajar los músculos.
- Proporciónate masajes en las manos y los dedos para mantener las manos calientes y reducir rigideces y contracciones en los dedos.
- El estiramiento del ejecutivo es un buen ejercicio para la parte superior del cuerpo. Para ello, cruza las manos detrás de la cabeza y estira los codos hacia atrás cuanto puedas mientras respiras profundamente.
- Encoger los hombros te ayudará a reducir la tensión y la rigidez de la parte superior de la espalda y el cuello. Para ello, alza los hombros y, a continuación, relájalos.